jueves, 22 de septiembre de 2011

La Historia de Mushkil Gushá

Hola, mis amigos. Hacía muchísimo que no pasaba por la blogósfera, y hoy cuento con un poco más de energías, entonces decido regresar, de a poquito y sin grandes exigencias.
Aquí el calor se siente demasiado y mi salud acusa recibo. Nada grave, pero mis fuerzas no dan para estar sentada a la computadora mucho tiempo, en la habitación más calurosa de la casa.
De vez en cuando paso un rato y me comunico a través de fb (sí, tengo una nueva cuenta de fb, juah juah)
Por lo demás, mi vida transcurre con alegría y estoy viendo venir algunos cambios, que seguramente serán para bien.

Quienes ya me conocen saben muy bien que soy una persona de fe. Creo que somos algo más que un cuerpo, que existe una energía superior, y que esa energía se da en mil modos diferentes, se  presenta en nuestra vida. Si convocamos las energías estarán siempre para ayudarnos, porque en realidad son parte nuestra.
Creo además que tener fe y esperanza hace que todo se resuelva de mejor modo y más rápidamente.





Cuando estudiaba Puesta en Escena, en una clase de Antropología, un compañero contó una historia que nos dejó a todos muy asombrados. En una situación de gran peligro, salvó su vida gracias a contar un cuento mágico y compartir algo para comer con otras personas. Todos quedamos impactados y pedimos que nos trajera el relato, así fue que en la siguiente clase se leyó La Historia de Mushkil Gushá, un relato tradicional de Irán, que tiene una energía muy particular y se cuenta las noches de los jueves.
Se supone que al contar ese cuento, los días jueves por la noche y compartir unos dátiles con alguien, se está convocando al espíritu del Disipador de todas las Dificultades y los participantes verán cómo en su vida todo adquiere el mejor lugar y llegan las soluciones a todos sus problemas.

Unos días después de haber leído ese cuento en clase, íbamos cuatro compañeros en un fitito que se caía a pedazos (literalmente). Dos muchachos, una chica con nueve meses de embarazo, y yo.
De pronto comenzó a  llover a baldes, no se veía a un metro de distancia y fuimos a dar a una calle inundada. El agua subía cada vez más y pasaba las ventanillas. Adentro también comenzó a entrar agua y tuvimos que levantar nuestros pies para no mojarlos.
El fitito se encastró, por decirlo así, contra unos fierros, lo que nos dio cierta tranquilidad, ya que el motor se paró y según dijeron los hombres, entendidos en el tema, se habría mojado todo adentro y ya no podría arrancar.
Estábamos parados en medio de un río que arrastraba todo con muchísima fuerza, a pesar de que era de tarde el cielo se puso oscuro y la cosa comenzó a atemorizarnos.En esa época no había celulares...

Uno de los chicos dijo que cuando parase un poco de llover y se pudiera ver, él iría nadando a pedir ayuda.
La chica embarazada, Liliana, se empezó a sentir muy mal, lloraba y gritaba, como en un ataque de nervios y por más que tratábamos de tranquilizarla no lo lográbamos.
Hicimos barquitos de papel y los poníamos en el agua, adentro del auto, pasaban debajo de los asientos, y viajaban de un lado al otro.

Era jueves. Nos acordamos del cuento mágico de Mushkil Gushá y decidimos contarlo, a pesar de que no era de noche, el cielo estaba negrísimo y todos decidimos que eso valía como si fuera la noche. Hicimos un pozo común de caramelos y pastillas que llevábamos en los bolsillos, lo que compartimos a modo de dátiles.

Sólo habíamos escuchado el cuento una vez, así que lo fuimos reconstruyendo entre todos, cada uno iba contando la parte que recordaba... Sin darnos cuenta, al concentrarnos en la historia nos fuimos relajando y hasta nos estábamos riendo. Cuando terminamos de contarla dejó de llover.
El fitito se movió de donde estaba trabado, el agua nos llevaba como si fuese un barquito, despacio, hasta pasando la esquina. No había coches ahí y  luego de unos metros de mayor profundidad había un lugar donde el agua bajaba, ya casi a la altura de las ruedas. Ahí el coche se quedó parado.
El conductor dio vuelta a la llave y el coche arrancó. Todos estábamos seguros de que así iba a ser.
En poco tiempo cada uno estaba en su casa, seguros, tranquilos, con una anécdota que jamás olvidaríamos.

Al jueves siguiente nació la nena de Liliana. Nos juntamos unos cuantos en la plaza de san Telmo a leer el cuento de Mushkil Gushá y compartir unos sanguchitos, se nos sumaron unos chicos que había en la plaza.
A pesar de que prometimos seguir la tradición, por una cosa o la otra lo dejamos ahí y nunca más nos volvimos a juntar para compartir la historia mágica.

A lo largo de mi vida, unas cuantas veces he recurrido a esta historia, para resolver problemas o para que se le resuelvan a algunos amigos. Siempre dio buen resultado, siempre nos sorprendimos del mejor modo.

Hoy una amiga y su familia están pasando por un momento muy duro, por una situación límite de esas que son muy difíciles de sostener.
Yo siento mucha impotencia porque no puedo ayudarlos concretamente en nada. Vengo rezando, pidiendo, poniendo mi mejor energía para que sus problemas se solucionen cuanto antes y mi amiga y su familia puedan respirar tranquilos.
Decidí reabrir el blog hoy por el gran amor que siento por esta hermana que la vida me regaló a través de internet.
Quisiera cenar con ellos y compartir unos dátiles, y el único modo que se me ocurre es dedicarles la lectura de La historia de Mushkil Gushá.

Y acá dejo la grabación, es larga, quienes tengan un ratito, quienes tengan paciencia, y sobre todas las cosas quienes tengan algún problema y quieran que se resuelva, les pido que la escuchen, que compartan algo de comer, lo que sea, y que por este medio estemos reunidos, compartiendo esta magia.

QUE SE DISIPEN TODAS LAS DIFICULTADES,  QUE DISFRUTEMOS TODOS DE UN TECHO QUE NOS DÉ SEGURIDAD Y AMPARO. NUESTRA CASA, DONDE SER FELICES, DONDE VIVIR CON AMOR, SALUD, ALEGRÍA, CREATIVIDAD, VIDA.








lunes, 27 de junio de 2011

Arte Poética

Amo la poesía desde siempre. 
Tenía diez años y ya pasaba tardes enteras en la biblioteca, acompañada por Juan Ramón Jiménez, Alfonsina y Lorca, entre otros.
Cuando conocí a Alejandra Pizarnik sentí una revelación profunda. 
Mi adolescencia se dividió en antes y después de Alejandra.

En algún momento de mi vida escribí poesía. Quién no? El enamorarnos nos hace creer poetas... Pero siempre tuve el buen criterio de guardar mis papeles en el cajón y disfrutar lo que escriben los que sí saben hacerlo.

Me considero un alma sensible al arte en general, aún aquellas disciplinas de las que no entiendo absolutamente nada y me resulta muy pero muy molesto tener que presenciar faltas de respeto en nombre de la libre expresión. Por mí que todos hagan lo que quieran, pero por qué tengo que ser espectadora?


 
La conocí en Mar del Plata, en un encuentro de estudiantes de teatro que duró una semana. 
En un momento estúpido de los que suelo tener comenté que amaba la poesía, que podía estar horas leyendo, que me nutría el alma y no sé cuantas otras cosas de las que me arrepentí profundísimamente.
Ella se ofreció entusiasmada a leerme su producción artística y antes de que pudiera responderle ya estaba castigándome con uno de sus versitos.
No valió de nada que le explicase que yo no soy una entendida, tampoco que le aconsejase tomarse una etapa de soledad para para releer todos sus trabajos para pulir y descartar (y descartar, y descartar, y descartar... )

Asesina del arte, coleccionista de frases hechas y lugares comunes, especialista en hacer rimar diminutivos o en terminar cada verso en un infinitivo, tenía la cara más dura que una bigornia y fue la tortura que arruinó esos días maravillosos. Para decirlo en su estilo, la nube negra que ensombreció mi horizonte soleado.

No había modo de evitarla, se las ingeniaba siempre para encontrarme y a pesar de mis mil modos de rechazo, insistía sádicamente.

Una tarde, mientras yo montaba las luces para la representación de esa noche, esta chica de la cual no recuerdo su nombre, se subió a una tarima, libretita en mano, a declamar sobre rosas hermosas, margaritas marchitas y corazones rotos en mil pedazos.
A través del vidrio yo podía ver a mi amiga Alejandra, que me hacía burlas y reía de mi desgracia. Detrás, el mar. Juro que pasó por mi mente la fantasía de sumergir a este insoportable personaje, con un yunque atado al cuello!

En otro momento, yo estaba en la ducha del vestuario, tarareando alegremente mientras me enjabonaba, cuando de pronto vi su sombra acercarse, con la temida libreta...



Entré en pánico, me enjuagué mal el pelo, me sequé así nomás, y salí corriendo. Huí de sus lluvias renovadoras, caricias anheladas y sobre todas las cosas de ese amor para siempre que le hacía ver todo color rosado, sin olvidar los oh, ah, y ay que daban sabor a la cosa.

El último día del encuentro llegaron las despedidas, los intercambios de direcciones, las promesas de visitas a las distintas ciudades del interior que la mayoría de las veces quedaban en la nada.
No sentí la más mínima culpa cuando le di una dirección falsa a la falsa escritora.
Y supongo que todos debemos haber hecho lo mismo.




viernes, 18 de marzo de 2011

Me enamoré

Hola a todos. Hoy hemos hecho cambio de roles con mi mamama, ella duerme la siesta y yo escribo en la computadora, jijimiauuu
Les tengo que contar un secreto. No es que confíe tanto en ustedes, pero si no lo digo, exploto:
Me enamoré!!!




Así como lo leen. Me la paso pensando en ella todo el tiempo y veo la vida hermosa a través de este dulce sentimiento.
Confieso que después de la decepción que tuve con Lulú no volví a enamorarme ni tuve ganas de hacerlo.
En realidad lo que debo confesar es que no sólo no tuve ganas, sino que quedé muy aterrorizado.
El miedo no es sonso, dice siempre mi abuelo...
Pero Marina dice que el miedo es lo contrario del amor, y yo creo que ella tiene razón.

Hoy el sol ha salido nuevamente en el horizonte sentimental de mi gatuna vida y puedo maullar con alegría que me enamoré!!




El tema es que la bella princesa que ha inspirado mis nobles sentimientos vive muy lejos de aquí, cruzando las grandes aguas.
Sí, sí, se dan cuenta de lo terrible que es esto? Un amor a larga distancia!!! Por internet!!
A juzgar por como le fue a Marina enamorándose online, sé que no me conviene ni pensarlo, jijimiauuu. Pero este caso es diferente ya que cuento con referencias y sé que no me voy a llevar ninguna fea sorpresa.

Ustedes se peguntarán qué dice ella.

Ella todavía no dice nada, porque ni siquiera tiene conocimiento de mi felina existencia, miau!

Tendré que ingeniármelas para tomar contacto con ella y que en la comunicación se dé la oportunidad de que descubra mis encantos, pero hasta ahora no se me ocurre cómo.
De sólo pensarlo me pongo tan nervioso que me tiemblan los bigotes...




Que cómo la conocí? Leyendo los correos de Marina, una tarde de aburrimiento.
Una familiar de mi amada princesa le envía fotos a mi mamama y desde la primera vez que apareció ante mis lindos ojitos una imagen de ella... mi corazoncito palpita enamorado de su suave pelaje beige y esos gestos ternurosos y femeninos.

Oh, el amor! Oh, miauuuuu!

Yo les iré poniendo al tanto de mi love story. Lo que les pido es que me aconsejen y me ayuden, me digan tácticas de seducción y truquitos para enamorarla, que estoy seguro todos ustedes tendrán muchos.

Y ahora se las presento, esta es la bellísima Tila:



No existe nada tan bello en este mundo, miauuuuuuuu!!!!



martes, 8 de marzo de 2011

Día de la Mujer



Mientras haya mujeres que sufran por serlo, seguiremos celebrando esta fecha.
No tuve tiempo de hacer nada, mis amigas, les dedico nuevamente el video del año pasado.
A ustedes y a los hombres que nos valoran y respetan, que por suerte cada vez son más.
Marina. 

jueves, 3 de marzo de 2011

Hay gente que se ofende por cualquier cosita.

Creo que ya he comentado algunas veces que se me paran los pelos cada vez que recibo cadenas, spam, reenvíos con direcciones a la vista, etc etc. 
Me pone loca la irresponsabilidad de la gente para manejar una herraienta que es tan sencilla como el correo electrónico.
En realidad lo que me hace perder la paciencia es cuando después de explicar detalladamente el uso del correo y las medidas de prevención y respeto que se deben tomar, la gente sigue haciendo lo que se le canta y enviando mi dirección a la vista en cuanta presentación, chiste, foto porno o receta de cocina repartan por la red.

Hoy recibí un correo con una presentación en power point. 
Alguien molesto por este tema se ha tomado el trabajo de explicar detalladamente y con la pedagogía suficiente como para que lo entienda cualquiera, el manejo del correo electrónico, el uso d e CCO, y la necesidad de borrar siempre las direcciones de los mensajes antes de reenviarlos.






 
El caso es que esta presentación me llegó en un correo que tenía las direcciones a la vista. Algo más o menos así:



Morí de risa y le contesté a este pariente inmediatamente:




Pueden creer que se ofendió?? 
Se enojó por mi respuesta, sí!! Hay gente que está cada día más loca!!!

Y ustedes, cómo se manejan con estos temas? 


EDITO: No fui clara!! Si me maté de risa fue porque en el envío del mail cometía el error del que hablaba el pps. No era ninguna joda! Y las direcciones de la lista están cambiadas por mí (por eso dije algo más o menos así)