lunes, 4 de febrero de 2008

Mañana Tengo Turno al Dentista....


Mañana es el día, finalmente, luego de dar vueltas y más vueltas, postergaciones justificadas y no tanto, cambios de fecha, hora, etc...mañana voy.
Me decidí, mañana voy sí o sí.



Ella estará esperándome con su dulce sonrisa y su cruz gamada en el delantalcito...
no, no no, esa era una imagen de mi sueño de anoche...
Ella estará esperándome con su mejor sonrisa y cordialidad de siempre para resolver mi problemita y colocar los pernos y coronas.
Así era.

La muy turra estará esperándome con su sadismo a flor de piel, y encima va a sonreirme, lo sé!!!!

No quiero ir. Tengo que asumirlo. No quiero ir. Para qué forzarme a hacer algo que no quiero??? Y dónde está mi libertad???

"Marina, crecé, madurá, enfrentá tus miedos!!!" Una voz que llega desde dentro mío me anima a la acción correcta.

Iré, iré, voy a enfrentar el problema como un ser adulto, que es lo que soy...

Y si en lugar de eso me hago un nuevo tatuaje??? Es algo mucho más bello, no me da miedo, es más barato...y decididamente los tatuadores son gente más sana y agradable que los dentistas...


Iré, iré, ya está decidido. Aunque bien podría tomarme un pequeño tiempo para tomar coraje, y sacar un nuevo turno...digamos, para el 2012 por ejemplo...


Al fin y al cabo, qué puede ser tan terrible... ya he ido otras veces, ya he pasado por esto, y sigo viva, no? Entonces, cuál es el problema??? Eso, cuál es el problema? por un poquito de temor, algo de miedo, un ataque de pánico, más bien diría... no voy a dejar de arreglarme la boca.

Ya desde la mañana comencé con las flores de bach, primero unas gotitas... luego en vasos... ahora es por bidones. Sumado a los varios valium y nervocalm que me he tomado y que no hacen ningún efectooooo

Le he encendido cuatro velas al Angel de los Molares, he rezado con todas mis fuerzas
"Angel de Protección Bucal, dame tu bendición, que la dentista se vaya de viaje a Rumania, que se corte la luz y no funcione el torno, que haya huelga de Omnibus y no pueda viajar, que, que, que...cualquier cosa que me salve de esta tortura dental, por favorrrrr" espero que mis plegarias hayan sido escuchadas...

La voz de otra de las Marinas se hace escuchar desde mi conciencia: "Qué vergüenza, tener miedo al dentista, a tu edad, suena patético"
Y quéééééé??? Tengo miedo, y quééééé??? Quién dice que no hay que tener miedo???
La valentía nunca fue una de mis mejores virtudes.
Además, yo soy una buena persona, soy amable, generosa, educada y comprensiva, tengo una lista de bellas cualidades que me hacen un ser maravilloso, porqué además tendría que ser valiente, eh???

Hago callar a esa voz interna, descubro que esa Marina lleva bigotes, la mando de paseo, dejo hablar a la otra que viene en mi ayuda: "Marinita, tranquila, que todo estará bien, no tenés razones para sufrir, no merecés el sufrimiento, no vayas y listo!!"
Esa Marina me gusta, es la que más me comprende.

Se me ocurre una idea genial!!! Le voy a decir a la mina que me ponga anestesia total!!! Aceptará??? Ojalá que sí!!!

Bueno, mañana a la tarde tengo el turno. Después les cuento cómo me fue.

2 comentarios:

Enrique dijo...

Exelente nota!!! Estoy totalmente identificado con vos!!! Voy a copiarte el rezo, que por lo visto a vos te ha dado resultado.
Te mando todos mis cariños, se te extraña muchísimo.
Enrique

dondelohabredejado dijo...

Uy, Enrique, recién hoy veo tu comentario!!!
Un abrazote, Nene!!