martes, 12 de febrero de 2008

Sobre el Género Epistolar...


No se me asusten, no pienso desarrollar una tesis sobre la Epístola ad Pisones, simplemente quiero hoy hablar de las cartas, nuestras cartas, los sentimientos puestos en un papel para llegar a alguien, ni más ni menos.

Existe un modo más auténtico de decir lo que se siente, que el escribir??? Si cuando lo hacemos todo nuestro sentir va hasta el papel sin pensar, sin barreras, sin defensas, sin caretas... Escribir es el medio ideal para expresarle a alguien nuestros sentimientos, compartir opiniones, o simplemente nuestras vivencias, del modo más profundo y verdadero.

Sino, pregúntenle a mi gato, Bruno Alexis, qué es lo que siente al volcar en su Querido Diario todo lo que le pasa y sus emociones día a día...

Lo que muchas veces no podemos decir, en una carta brota sin censura ni pudores, y así también lo recibe quien la lee. No importa si es cursi, si está mal escrita o con errores ortográficos, lo que vale es el sentimiento...

Claro que hay cartas que se escriben y nunca se envían...a veces por pudor, por temor, o simplemente por cobardía.

La emoción que se siente al leer una carta escrita para una, es algo único, ya sea una carta de amor o de amistad. Hay cartas que leemos y releemos varias veces, y hay otras que están guardadas en un cofre especial y son un tesoro en nuestra vida.

Están las cartas sin respuesta, y las que enviamos sabiendo que nunca van a ser contestadas, están las cartas con humor, las que informan situaciones, las que llevan y traen noticias (a veces muy felices, otras veces muy duras), y están las cartas más tristes, las cartas de despedida...

Muchas son las cartas en nuestras vidas, y a partir de ellas bien se podría contar nuestro camino y quienes somos...

Les dejo aquí un tema de Rosana, para que lo escuchen, y si alguien quiere compartir alguna historia de misivas, que deje un comentario, porfa.

Marina.




4 comentarios:

La candorosa dijo...

Qué puedo decir al respecto.
Recuerdo que hace más de veinte años (¡¡varios más!!), para mantener una bella amistad, lo que nos unía en la distancia de cientos de kilómetros, ¡¡¡fueron nuestras cartas!!!
¿Te acordás Marina?... así mantuvimos esta amistad ¡¡¡qué ya lleva 24 añitos!! Si, casi un cuarto de sigo.
El tiempo pasa y aún hoy seguimos poniéndonos en contacto. Tal vez no por medio de las cartas escritas en papel como en aquél entonces, ¡¡¡pero con el cariño más grande que te puedas imaginar!!!

Besotes gigantotes amigaza!!!

dondelohabredejado dijo...

Qué hermosa época aquella...sí, pasaron unos cuántos añitos. Nuestras cartas, sobres gordos llenos de hojas escritas de los dos lados, a veces con frecuencia semanal, donde nos contábamos nuestras experiencias en las respectivas escuelas de arte, nuestras historias, nuestros amoresss!!!!
Hoy son cartas ecológicas, que no requieren de tala de árboles...
Tu amistad es uno de esos tesoros que la vida me ha dado, unidas tanto en las buenas como en las malas...y por suerte muchas han sido las buenas, y muchísimas las risas compartidas...
Te quiero muuuucho, hermana!!!
Marina.

De Lirium soy dijo...

Justamente hoy descubrí este post... no lo había leido...
y descubro también este tema de Rosana que no conocía (lo llevaré a la covacha)...

Años escribiéndome con My varias cartas por semana... inolvidable época...

Y nada se compara a una carta perfumada debajo de la almohada, leida muchísimas veces... es como tener cerquita la piel de quien está lejos...

Un beso ♥

dondelohabredejado dijo...

LIRIUM
Siempre quedan cosas por descubrir, por suerte siempre hay algo nuevo para leer en el otro, no?
Yo amo las cartas, pongo el corazón en ellas. Lo malo es que no sé ser sintética, porque escribo como si estuviese hablando. Como si abriese mi corazón y saliera de ahí la carta.
Supongo que debe ser hermoso tener una carta perfumada debajo de la almohada... cuando escribimos a alguien que amamos y está lejos, lo hacemos deseando que le llegue un poco de nuestra energía.

Te abrazo ♥