miércoles, 26 de marzo de 2008

He Pecado



Juro que no pude evitarlo, me fue imposible resistir la tentación. Fui conciente en todo momento de lo que hacía, de sus consecuencias funestas...y sin embargo lo disfruté tanto que volvería a hacerlo.


Estaba en la cocina poniéndoles alimento a mis cuatro felinos, mientras el saquito de té verde reposaba dentro del agua hirviendo.


De pronto, las bananas sobre la mesada llamaron mi atención. Mi vista se trasladó de las bananas al cartón de leche, para volver a las bananas, y así varias veces...


Dentro de mi cabecita ya comenzaban a escucharse las voces de las varias Marinas dando sus opiniones al respecto. "No, no, no...no lo hagas, vas a engordar cuatro kilos en un día" "Sí, hacelo, es tan rico el licuadoooo" "Te digo que no. Dónde está tu fuerza de voluntad? es que el placer de un momento puede más que tu objetivo de adelgazar?" "Callate, facha, dejá que nos tomemos un licuadito, no va a pasar nada por una vez que nos demos un gusto" "Si seguimos engordando, no vamos a pasar por la puertaaa" "Exagerada, como buena judía! Marina, no estás gorda, sólo un poquito rellenita, mandate el licuado que después quién te quita lo bailado"


Decidí meditar, para acallar las voces y resolver la tentación. Me senté a meditar, y en pocos segundos ya estaba bailando un mantra en mi mente, y las Marinas desaparecieron. Silencio, trascendencia, la vida más real que la vida misma...


Luego abrí los ojos, centrada y tranquila. Fui hasta la cocina y pelé las bananas con dulzura infinita, las partí en trocitos y las tiré en la licuadora con alegría inmensa, bañándolas luego con blanca leche y azucar negra. La música de la licuadora hizo que me olvidase del taladro de los vecinos de arriba.


Dos vasos inmensos!!! Luego, sonreí con mis bigotes espumosos, mientras sin pensarlo pronunciaba la frase. "He Pecado".


3 comentarios:

nieves dijo...

La proxima vez que peques.... Avisa!!!!!!!!!

La candorosa dijo...

Si mandarse al buche un licuado de banana (cada tanto ¿no?) usté lo considera pecado...¡¡¡cómo serán catalogados algunos abusos bastante más importantes y nocivos para la humanidad!!!

No se ande preocupando por tan poco.
El secreto es compensar... ¿cómo? luego del "licuadazo" de banana... tome y coma cosas livianas... y no siga con los excesos, así libera los kilos de más y mantiene calma el área mental de las culpas!!!

Y al resto de las Marinas, invitelás a tomar el té con masas o mándelas a dormir, doña!!! jajajaaaaa

Besotes candorosos y brindando por el exquisito licuado de bananassss!!!

dondelohabredejado dijo...

Nieves: prometo avisar e invitar, para el próximo licuadito. te mando un abrzoteeeeee.

Candorosa: Muchas gracias por su comentario, que alivia culpas y da esperanzas. Las otras Marinas no obedecen si las mando a dormir la siesta...y es que sin ellas me siento tan solaaaa (no, no estoy tomando la pastillita para la esquizofrenia ja ja ja ja)
Muchos besotes y un abrazote.