viernes, 25 de abril de 2008

Tragedia o Comedia ?










En una lista en la que participo, de temática teatral, surgió el tema de si la comedia es un género menor, o no. Una compañera envió un mail opinando que para los mensajes están los teléfonos, que dónde está escrito que el teatro tenga que dar un mensaje. Y tiene razón: dónde está escrito?

Hay quienes quieren polemizar. Hay quienes quieren opinar. Hay quienes no dan bola al tema. O bien tendrán las bolas por el piso de polemizar sobre estos temas...

La cuestión es que esto me ha movilizado. El post de hoy será una reflexión sobre el profundísimo dilema (si es que lo hay) Comedia o tragedia?

Amo la Tragedia!! Como buena judía, claro que amo la tragedia!! Y puedo decir que en lo que respecta a formación teatral, en el seno de mi familia recibí la más contundente inspiración para lo trágico (adivinaron, estoy hablando de mi madre).

Es que puede haber mayor placer para una teatrista que devorar texto tras texto a los clásicos, entregarse en transe a las historias de la mitología griega, extasiarse sin límites con las obras de Shakespeare, acabaaaar en una catarsis de auto revelación mientras se escucha el aplauso y aún una se siente la heroína trágica que acaba de representar en el escenario y a la que le ha prestado su vida, o mejor dicho regalado??

Espiritual creatividad, entregarse al sacer ludus buceando en las complejidades de un personaje para renacer en la propia anagnórisis. Oh, qué placer de semidiosa, sufrir de esa manera!!!

Ni qué hablar de lo que significa calzarse los coturnos, embadurnarse el rostro con cuatro kilos de maquillaje, pegarse unas pestañas pesadísimas y hacer de todo esto un ritual, con energía contenida, oscura, ancestral, mientras la musa ocupa mi cuerpo...

El placer máximo de llevar adelante la puesta en escena de una tragedia, cuidando obsesivamente cada detalle, cada microsegundo, cada acción, cada mirada, cada respiración. Y así sentirse honda e importante. Tan honda e importante como sólo puede sentirse una cuando está haciendo tragedia, obviamente...

Y la comedia... Ah, Yo Amo la Comedia!!! Cómo no amar la comedia, viniendo de un hogar judío, donde, como todos sabemos, el único modo de salvar la integridad es reírse de todo?

Adoro a Shakespeare, con sus enredos y su mundo de ilusión. Cuántas veces me he preguntado a mí misma si el travieso Puck no habrá vertido algún jugo mágico en mis ojos, para que me enamorase de algún cabeza de burro??

Disfruto enormemente con los equívocos y dobles sentidos (aunque a veces tarde en darme cuenta del chiste, lo admito).

Adoro a Moliere, encontrar y reconocer esos personajes en la vida diaria y desmayar a carcajadas ante tanta ridiculez.

Y qué decir, de ver al público con una sonrisa, o celebrando alguna parte de la obra a carcajadas!! Felicidad suprema, hacer reír a la gente!!

En realidad, Yo amo la Tragedia y la Comedia. Porque amo la vida, que está compuesta de risa y llanto. Porque mi propia vida es comedia y es tragedia. Aunque honestamente, mi vida se parece más a una película de Almodóvar...

Y lo del mensaje? Ah, sí...

Yo creo que es imposible evitar la ideología. En cada obra que ponga, logre una sublime expresión artística o un desastroso cadáver teatral, estará mi opinión, lo busque o no lo busque. No creo que esté escrito que el Teatro tenga que tener mensaje. Pero es inevitable decir algo, en todo lo que hagamos. Inevitable decirlo, inevitable que se nos escape...




10 comentarios:

haydee dijo...

Cómo evitar la subjetividad cuando el personaje se mete dentro tuyo y dejas un poco de vos en cada uno porque pasa a ser uno mismo en su circunstancia. Es la sangre del personaje la que corre por tus venas y como vos decis es su imagen la que ves en el espejo. Pero en la tragedia son tus lágrimas las que caen y en la comedia, la que resuena es tu risa. Sublime fusión. Exquisito ensueño.Arrobador pasaje de la vida. Enjundia del sentimiento.

haydee dijo...

P.D: Ah! y busqué en el diccionario pa no errarle vio?

Gustavo dijo...

Marina, cuando eras mi profe no eras tan piola. Si me habrás roto las pelotas con Pavis, Saussure, Fernando de Toro y la Conch de la Lor! Este post tuyo es mucho más real y didáctico. Por qué no nos diste de este modo la teoría? ja ja ja ja
Un abrazo, Maestra, siempre sigo aprendiendo de vos.

La candorosa dijo...

Esto de la comedia o la tragedia, la tragedia o la comedia...
¿Qué es, un Boca - River?, ¿Derecha o Izquierda?, ¿Rubias o morochas?...

Con el arte no hay que tomar partido como si fuera una afiliación indiscutible y única.

La elección sobre la preferencia también recaerá en el momento de vida que un espectador o lector atraviese... por eso, como vos decís Marina... amar a ambas...

Ninguna por encima de la otra.
La vida tiene todos los condimentos necesarios para que en cada género encontremos referencia.

Y es verdad ¡¡el teatro no tiene que tener mensaje!!además, cuando le han querido poner mensajes muy claros... estaban tan mal interpretados... que la gente terminaba sin entender cual era el mensaje!!! jajajajja

Besotes bien grandotes para vos, amigota!!!

dondelohabredejado dijo...

Haydee: MUCHÍSIMAS GRACIAS POR TUS PALABRAS , y por haber buscado en el diccionario, ji ji ji!
Te mando un abrazo con risas para vos y para toda la gente de Bahía Blanca.

Gustavo:Sos un divino. Si no te hubiera molestado tanto, no habrías salido tan bueno, je je. Por suerte, los alumnos superan a sus maestros, y vos sos uno de esos.Te mando un beso.

Candorosa: Ja ja ja, sí, tenés razón, suena como un Boca-River del género teatral.
Ay, Ale, cuando podremos hacer algo juntas? Ya llegará ese día, me digo a mí misma, todo llega! te mando un abrazote.

Eduardo Jorge Terreni Vicini dijo...

Y que hay con Passollini?
Censura para los Tanos?
Hablando en serio, recuerdo que cuando estudiaba en el CRUB (Centro Regional Universitario Bariloche, no repollo) teníamos una materia que se llamaba metodología de la ciencia, en la cual se intentaba explicar cómo un científico hacía ciencia.-
Teníamos un profesor que era una lumbrera, lo inviaban siempre a conferencias en todas partes del mundo (Rappaport se llamaba), un día viajó a una de ellas y lo suplantó, justamente, uno de los científicos que trabajaba en el Centro Atómico.-
Apenas entra nos pregunta: "están con Rappaport, no?, qué les dijo?, bueno, olvidense de todo.- Ningún científico trabaja así.- A uno simplemente se le ocurre algo y trata de desarrollarlo a ver que pasa"
Pienso que con el teatro es igual, el escritor simplemente escribe, el mensaje, la enseñanza (salvo el caso de Esopo) y todo lo demás lo agregan los "eruditos", que son los que saben lo que "realmente quiso decir el escritor" mejor que el escritor.-
Besos
Eduardo

La Griega dijo...

Llegué a leerte por el blog de Marga y lo agradezco.
Hablando del post en cuestión, no me importa mucho el para qué ni el por qué del teatro. Lo único que necesito es sentarme a disfrutarlo y que eso suceda, aunque no entienda, necesito sentirme diferente cuando salgo de la función, tiene que suceder "algo". Los para qué y los por que los dejo para la creación de mi personaje, y esto siempre y cuando me sea necesario. Confío en la memoria del cuerpo, confío en que las palabras hacen algún efecto en mí y construyen el personaje.
Adoro la tragedia!, no soy judía, pero el drama me puede, sin embargo sin quererlo, parece que convierto las tragedias en comedias, no por que yo las viva como tal, si no porque el publico se rie a viva voz. con los años deje se sufrir por eso, antes creía que hacia las cosas mal, hoy solo disfruto de lo que hago, y no me importa mucho cuanto entienda el publico, si no que esten ahí compartiendo el instante y lo vivan de alguna manera.

un abrazo

dondelohabredejado dijo...

Eduardo, muchas gracias por tu comentario, con esta anécdota tan interesante y nutritiva. Y sí, las cosas son más sencillas, siempre.
Te mando un abrazo,
Marina.

dondelohabredejado dijo...

Hola, Griega, bienvenida a mi rinconcito. Y muchas gracias por dejar tu comentario. Me encanta cómo comentás tu experiencia en lo teatral. Paso a visitarte ahora mismo, para saber más de vos.
Un abrazo,
Marina.

Anónimo dijo...

soy estudiante de teatro y de casualidad llegue a tu nota, que me encanta. es cierto, que darnos vueltas y vueltas para saber qué es mejor, si tragedia o comedia... vos lo describís muy bien y con mucho humor. gracias por la clase.
saludos.