martes, 13 de mayo de 2008

Lulú Tiene Un Hijito (sorpresas nos da la vida)


Querido Diario:
Trataré de contarte las últimas noticias del amor de mi vida, me resulta muy difícil escribir, me resulta muy difícil respirar, ya que en estos momentos me embarga un gran dolor, una tremenda angustia, y en mi mente gatuna flotan mil dudas y tres mil preguntas sin respuestas.


Viendo nuevamente las fotos que mi amada Lulú me había enviado (a mí y a una lista de 28 gatos más, ella es un poco despistada y puso las direcciones visibles) me he dado cuenta de que en algunas aparecía con un dulce gatito a su lado.

Como imaginarás, mi queridísimo diario, primero me llené de ternura víendola junto a su sobrinito y pensando "qué buena tía que es Lulú".

Luego recordé que me comentó no tener familia felina aquí en Arad, entonces me di cuenta de su gran solidaridad, y pensé "qué divina, le cuida el gatito a alguna vecina".
Eso le comenté cuando le escribí, que es una divina por cuidar a su vecinito.
Ella, con la honestidad que la caracteriza, y su frescura incomparable, me contestó ESE ES MI HIJITO.

Ayyyy, me temblaron las patitas al leer su respuesta!! Hijito??? Cómo??? Entonces, mi Lulú no es virgen???
Aparté esos pensamientos egoístas y machistas...y traté de ser comprensivo y moderno. Pero me entraron unos celos tremendos de ese gato que ha estado con ella, por lo menos una vez en la vida.
No voy a dar detalles de mis mil imágenes torturantes, porque me pondría nuevamente muy mal, y no podría seguir escribiendo...

Me duele, me duele muchísimo saber que otro la ha tenido entre sus patas y que ha podido hacer con ella lo que siempre yo he soñado...ayyy, qué terrible sufrimiento, el mío, cuánto dolor concentrado, mi autoestima se parece a la esponja que usa mi madre para lavar los platos, un día antes de que la tire a la basura.

En fin, estas son las terribles novedades de mi vida.
Me queda el consuelo de que el hijito es blanco y negro, será que le gustan los gatos de mi pelaje? Será que alguna vez podrá enamorarse de mí?

Por lo pronto, ya nos estamos haciendo amigos con el gatito, muy simpático y cariñoso.
Anoche hice de niñero, cuidándolo mientras ella salía con un amigo (me dijo que son sólo amigos).



Bruno Alexis Landau



Si alguien tiene un comentario que me ayude en este momento aciago de mi vida, se lo agradeceré.

jueves, 8 de mayo de 2008

MI PEQUEÑA LULÚ (extraído del Diario de Bruno)


Querido Diario:
Estoy deprimido. Trato de encontrarle el sentido a la vida, pero me resulta imposible. Ni los mimos de Marina, ni los peluches, ni el ratón de goma pueden levantar mi ánimo.
El Amor es a veces la más maravillosa razón para la Felicidad. Pero cuando estás enamorado de un imposible, el amor es fuente de sufrimiento máximo. Me duele desde el centro de mi alma, hasta la punta de la cola.
Ayy, Querido Diario, qué angustia tan honda siento, cuánto deseo insatisfecho, cuánta necesidad de mimos!!!
Recuerdo haber escuchado a Claudio María Dominguez, contar la historia mitológica de Tántalo, un chabón que fue condenado a sufrir hambre y sed eternas. Sumergido en el agua hasta el cuello, no podía beber porque cada vez que lo intentaba, el líquido retrocedía. Y sobre su cabeza caía una rama con un tentador racimo de uvas que cuando él estiraba el brazo para alcanzarlas, la rama se ponía fuera de su alcance.
Me siento Tántalo !!!!!
Tan cerca, tan cerca está ella, y sin embargo me es imposible lograr su amor.
Mi amadísima Lulú, la gata más hermosa del planeta vive aquí mismo, en Arad.
Es una gatita finísima, de raza, es la cosa más dulce del universo. Su mirada me derrite, muero de ganas de abrazarla y llenarla de besos. De llenarla de caricias con mis cuatro patas. De expresarle mi amor todos los días de mi vida...de compartirle mi comida de lata, mis juguetes y mi sillón preferido.
Ella me dedica su amistad, me envía fotos por mail, pero en su vida no soy más que otro gato del montón...
No doy máááás, es agotador esto de estar enamorado y no ser correspondido.
Pienso en ella todo el día, miro sus fotos y se me escapan lagrimitas de extrañarla.
Y al verla en las imágenes sensuales, con la pose de La Coca Sarli, siento en mí todo el fuego de una pasión incontrolable, que me hace sentir más vivo que nunca, y a la vez...el más infeliz de los felinos.
Oops, mi madre anda cerca. No quiero que vea las fotos de Lulú. Seguiré escribiendo en otro momento.

Bruno Alexis Landau, el último de los amantes ardierntes.

(si alguien quisiera dejar un comentario alentador, un consuelo, o un consejo de seducción, será infinitamente agradecido)