jueves, 19 de junio de 2008

Mi Primer Robo



Hoy voy a contarles cómo fue mi primer robo. Primero y último, hasta ahora. Y verdaderamente, creo que va a ser el único en mi vida.

Habíamos ido en grupo de amigos a pasar Navidad a Entre Ríos. En la primera tarde en la ciudad de Concepción del Uruguay, charlando entre todos los que fuimos, más otros jóvenes del lugar, salió el tema del delito, y de las cosas que cada uno había robado en su vida.

Yo abría mis ojos como el "dos de oro", no podía creer lo que escuchaba. Cada uno de ellos tenía en su haber unos cuantos delitos de sustracción. Yo, sencillamente, no lo podía creer. Cuando Pyr comenzó a contar todas las oportunidades en que había robado (que eran cientas) no aguanté más y le dije "Pero, vos, entonces, sos un chorro" con lo que todos se rieron de mí, y quedé como una tarada total.

Obviamente comenzaron a indagar sobre mis experiencias sobre el tema, y tuve que terminar confesando que nunca en mi vida había robado. Para qué!!!! No pararon de tomarme el pelo, de gastarme, de gozarme...y de deasafiarme. Ahí caí. El desafío fue mi ruina moral.

Cómo que no me animo? cómo que soy cobarde??? Ya van a ver ustedes de lo que soy capaz!!!

Habíamos comprado unas cuantas cosas para adornar la fiesta, adornos para el árbol, luces de colores, un arreglo con luces para colocar en la puerta, etc. Nos dispusimos a adornar y preparar todo. Lamentablemente, una de las tiras de lucecitas no hacía intermitencia. Me explicaron que no había solución, ya que tenía quemada la "lamparita blanca" que es la primera de la fila, y la responsable de que a los minutos de encendidas, todas comiencen a encenderse y apagarse en esa secuencia hipnótica. Qué tristeza, una de las tiras va a encender y apagar, la otra quedará fija, con sus luces idiotamente encendidas todo el tiempo. Una pena.

Al día siguiente, fuimos hasta Proveduría a buscar las bebidas (algo así como un almacén de ramos generales, o dicho de otro modo, un galpón de barrio donde tenían de todo, abslutamente de todo)

Aprovechando que el lugar estaba lleno de gente, me acerqué hasta el rincón donde estaban las cajas con luces de navidad. El corazón me galopaba a mil pulsos por segundo, creía que iban a escuchar sus latidos. Traté de respirar hondo y relajadamente, de calmarme, lo conseguí a medias.

En fin, que con la adrenalina a mil, miré disimuladamente hacia todos lados, y en un segundo, zas: me afané la primera lamparita de una de las cajas (la blanquita que necesitábamos para hacer funcionar las nuestras). La puse rápidamente en el bolsillo, y despacito me fui caminando, mientras miraba aquí y allá.

No veía la hora de salir de ese negocio, mientras mis amigos tardaban siglos decidiendo si sidra o ananá fizz. En tanto, en mi cabeza pasaban temidas imágenes de policías dándome la voz de alto, calabozos adornados con luces navideñas, o mi maestra de salita azul diciéndome "Vos, Marinita? No lo puedo creer."

Finalmente les apuré, diciéndoles que lleven mitad de sidra y mitad de ananá fizz, con lo que se quedaron encantados, y a los cinco minutos estábamos calmos, caminando por Concepción del Uruguay, con las bolsas en la mano. (bueno, en realidad, ellos no habían dejado la calma en ningún momento)

Comencé a sentir una extraña satisfacción. Fui capaz. pude. Lo logré. Me sentía Rififí. Me sentía orgullosa y feliz de mi mala acción. Una sonrisa luminosa comenzó a instalárseme, mientras mis amigos me preguntaban por qué se me veía tan feliz.

El primero en darse cuenta fue José, que gritó contento "A que Marina se afanó algo!!", y siguieron los otros "sí, seguro, se animó y se afanó algo" "por fin se animó" "esto hay que festejarlo" y comentarios por el estilo, a voces muy altas, pero que lejos de avergonzarme, me alegraban y hacían sentir importante.

Finalmente la sobrinita de José me dijo: - dale, Marina, mostrá lo que te afanaste.

Y yo saqué triunfante el elemento sustraído de mi bolsillo, y lo mostré en alto, cual bandera arrebatada al enemigo.

Las risas duraron toda la semana, y mucho tiempo más, en Buenos Aires, los escuchaba reír recordando mi robo.

Pero desde ese momento, me gané el respeto de todo el grupo, no sólo me animé, sino que todo el arbolito encendía y apagaba, gracias a mi acto de valentía.

Cuántas boludeces que una hizo en la vida por insegura, no???


17 comentarios:

La candorosa dijo...

¡¡Nooo podeeeeésssss!!! aaajajajaaa
Me mató este relato, ¡¡terrible TERRIBLE CONFESIÓN!!! pordió... aajajajaja
Todavía no termino de reír, ajajajaa
Esto es tremendo ¡¡¡lo suyo fue un delito de terrible dimensiones!!!! ajajaja

Eso si, la satisfacción de ver prender y apagar TODAS las lucecitas de navidad... ¡¡¡NO TIENE PRECIO!!! AJAJAJAJAAAAAAAAAA

Eso es tener cojones, ¡¡¡joder!!! ajajaaaaaaaaaaaaaaaa
No puedo parar de reírme ajajaaaaa

Te mando unos besos candorosos y tal vez, cuando pare de reírme te diga algo más... ajajajaaaaaaaaaaa

dondelohabredejado dijo...

Y sí, fue un delito de terribles dimensiones.Porque esa lamparita de 0,50 por 1 centímetro, constituyó un gran símbolo de coraje. Y por otra parte también significó la ridiculez de hacer algo guiada por el qué dirán. Al recordarlo me he reído muchísimo, por eso quise compartirlo, je je.
Gracias por reírte conmigo, te mando millones de abrazotes.

sinfonía agridulce dijo...

marina, estamos en blog-tacto :)

gracias por tus comentarios...

bsos

la brava dijo...

Ay..me trajiste a la memoria mi primer y unico robo que por cierto resultó un fiasco.
Yo tenia 5 o 6 años y entré con mi madre a una tienda. Por aquel entonces estaban de moda "los chinitos de la suerte" eran unas figuritas muy pequeñas que se ataban a la muñeca.
El caso es que mientras mi madre charlaba con la dependienta yo robé uno del mostrador.
La pena vino cuando al salir de la tienda mi madre vio que tenia algo guardado en la mano y cuando descubrió el chinito me agarró una bronca del carajo y me hizo ir a la tienda a pedir perdón y devolverlo. Que llantera virgencita, le supliqué de rodillas que no em obligara a devolverlo,q ue me iba a morir de vergüenza, pero mi mami es de acero.
Ese dia no llegué a morir de vergüenza, pero quedó guardado en el cajón de traumatismos infantiles, nunca más intenté robar nada...

Eduardo Jorge Terreni Vicini dijo...

Bueno, yo engo que confesar que me ocurrió algo paresido con una lata de sardinas.-
La primera victoria, la segunda me agarraron y la tuve que pagar y se acaba la cuenta.-
No obstante, obtuve maestría es "Pagadiós", ese era mi fuerte.-
En fin, cosas de pendejos, no?
Cuando un o ya es mas grande vienen financieras, constructoras y hasta Presidente de la República, pero a todo eso ya no me animo.-
Besos
Eduardo

dondelohabredejado dijo...

Sinfonía Agridulce: Hola, bienvenida!!! Sí, estamos contactadas.
Saludos.

dondelohabredejado dijo...

La Brava: Ayyy, tu recuerdo me llenó de ternurita. Me imagino la verguenza que debés haber pasado... Creo que tu madre actuó bien, a ella también le debe haber dolido...De hecho, jamás volviste a robar.
Ayyyy, el cajón de traumatismos infantiles!!! Mejor dejarlo cerrado, o vaciarlo y mirar sólo los lindos recuerdos, no?
Te mando un abrazo.

dondelohabredejado dijo...

Eduardo: me hacés matar de risa, ja ja. En todo caso, mucho mejor el pagar la lata de sardinas que andar debiendo a constructoras, financieras, presidentes!!
Mejor que ya no te animes, siempre es mejor estar tranquilo.
Un beso.

KARMILA dijo...

Jajajaja creo que todos tenemos esos actos "heroicos" con los amigos jajaja buscando pertenecer, la verdad hacemos cada menzada que ahora podemos reirnos jajaja en mi caso no fue robo sino tomar una copa de tequila y la verdad fue algo que recuerdo perfectamente jajaja que tonta fuiiiiiiiii¡¡¡ y que risa jajaja

Pero sabes? Creo que el robo tuvo un final feliz, tu árbol tuvo sus lucesillas, buen post¡

Me encanto tu blog así que prometo regresar,va¡

Besossssss¡¡

dondelohabredejado dijo...

Karmila: Uy, tequila hubiese sido un bochorno total, en mi caso. Cuando tomo alcohol, así sea unos traguitos de vino, me emborracho teriblemente, hago de todo (y luego no recuerdo qué hice). Por eso, desde hace más de veinte años, luego de un ridículo del cual ni siquiera fui conciente, me volví abstemia por decisión de cuidado de imagen, je je je
Muchas gracias!!! Siempre serás bienvenida!!
Besos.

Manuelita dijo...

jajajjaja ahora, si ibas a terminar presa al menos te hubieras afanado algo como la gente, y no una lamparita navideña!!.
Aprendé de mí, que cuando tenía 6 años me afané toda la recaudación para una excursión.
Muy lindo lugar.
Besos

dondelohabredejado dijo...

Manuelita: Cómo es eso??? A los seis años robando dinero??? ja ja ja ja ja ja. Me parto al medio de la risa. Eso sí que es tener coraje. Y para qué querías el dinero? Te descubrieron? Contá, contá, ahora que me dijiste esto quiero saber cómo fue la historia.
Gracias por venir.
Besitos.

Gustavo dijo...

JA JA JA JA JA JA Sos un aparato! No me extraña en absoluto que nunca hubieses robado nada, hasta ese momento.Y estoy seguro de que aún sentís culpa por haberlo hecho! Cuántos años tenías?
Te imagino triunfante, levantando con la mano la lamparita diminuta y no puedo parar de reírme.
Sos una divina, hasta en tus "malas acciones".
Te mando un abrazo y un beso. Te extraño muchísimo. A ver cuándo te hacés un viajecito para compartir un tiempo con tus amigos argentinos!!!

Psyche dijo...

jajajajaa, super bueno tu relato, de verdad me has hecho reir mucho con eso, mas cuando al final vi la foto del foquitoooo...

pero es cierto eso, cuando uno va a hacer algo indebido... el corazon delator es el primero en hablar...

Un saLudo...

ahh y llegue aqui, homp... ya no me acuerdo como.,.

dondelohabredejado dijo...

Gustavo: Divino mío, que alegría encontrarte!!! Qué imagen tienes de mí??? Que todavía tengo culpa??? No, no, ya la resolví en su momento, con unas cuantas sesiones de terapia, ja ja ja.
Cuántos años tenía??? uy, ya era una boluda grandota, ji ji ji...algo así como treinta, te juro!!!!
Sí, sí, ya sé, soy de terror. Pero bueno, al menos lo comparto para que todos podamos reírnos.
Gracias por visitarme, te mando besos a vos y a los tuyos.
Chuik chuik chuik

dondelohabredejado dijo...

Psyche: Me alegra haberte hecho reír. Encantada de que vengas a visitarme, sos siempre bienvenida.
Un beso.

Manuelita dijo...

aca esta:http://justitoaca.blogspot.com/2008/03/gracias-los-no-de-la-infancia.html