lunes, 28 de diciembre de 2009

Feliz Día !!

Más allá del origen de esta celebración (nada chistoso) y de las mil bromas que hoy se harán, yo quiero festejar este día.
Porque soy inocente, porque me siento inocente, y porque creo que la inocencia es una de las cosas más hermosas que tenemos.
Así que para mí, y para todos aquellos que se sientan inocentes, Feliz Día!!! Que la inocencia nos vale!!



jueves, 24 de diciembre de 2009

Felices Fiestas !!!

Les deseamos a todos Muchas Felicidades, hoy y siempre !!!


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sábado, 19 de diciembre de 2009

Cosas de Viejas...


"Muchachas a envejecer" Liliana Felipe

Fui educada para respetar a los mayores y estoy muy orgullosa y agradecida por eso.
Desde muy chica supe que había que ser cordial, paciente y solícita con la gente mayor.
Mi madre se ocupó de estimularme para ofrecerme a llevarle las bolsas a la gente de edad, etc, etc.
Cuando tuve la responsabilidad de niños a mi cargo, hice lo mismo que mis padres habían hecho conmigo.



Yo tenía siete años, había ido a comprar al almacén y había una señora mayor de esas que le buscan la quinta pata al gato, que preguntaba precios todo el tiempo y si había tal o cual producto.
El almacenero muy educadamente le respondía y le pedía que esperase su turno para ser atendida.
Cuando el vendedor me preguntó a mí qué iba a llevar, esta señora interrumpió con otra de sus preguntas. Haciendo honor a las enseñanzas familiares le cedí mi turno.
La mujer dio mil vueltas para decidirse sobre cada artículo, exigiendo al máximo la paciencia del almacenero, quien en un momento me sonrió cómplicemente mientras me guiñaba un ojo.
Por fin la señora terminó su compra, saludó, y se fue.
Yo saqué de mi bolsillo la listita que mamá me había dictado y compré, mientras escuchaba comentarios de los mayores del tipo "todos llegaremos a viejos".
Por aquel entonces me resultaba muy difícil imaginarme vieja a mí misma, pero hice el intento. La imagen que tuve en aquel instante de cómo sería yo en mi vejez es la misma que aún conservo y la que creo se concretará en su momento, cada vez más cercano...
Cargué mis bolsas y salí del negocio.
En la vereda encontré a la señora mayor mirando muy atenta centímetro a centímetro del suelo.
Le pregunté si se le había perdido algo. Estaba muy concentrada en su búsqueda, por lo que tuve que repetir varias veces la pregunta, hasta que me respondió de modo seco:

- La llave.

Dejé mis bolsas al costado de la puerta del comercio y comencé a buscar también yo.
Pasados unos minutos, como la llave no aparecía, entré nuevamente al almacén, le comenté al almacenero lo que sucedía y le pedí un imán para ayudarnos a encontrar el objeto perdido (Sí, me encantaba jugar con imanes!)
El almacenero no tenía ningún imán pero salió con un escobillón para rastrillar la zona, al tiempo que le avisaba a su hermano, que estaba en la parte trasera del negocio.
Algunos otros clientes salieron para colaborar en la búsqueda y al poco tiempo éramos muchos en la vereda, inclinados, buscando la llave.
Le preguntaban muchas cosas a esta anciana. Cosas como si estaba segura de haberla perdido allí.
Ella sólo respondía "La llave, ay, ayyy... la llave!"
En un momento una de las vecinas le propuso a la anciana dama, llevarla a su casa para que llamase desde allí a alguno de sus hijos, que viniera a socorrerla con la copia de la llave, y mientras tanto podría quedarse a almorzar.
La anciana se incorporó de golpe y la miró extrañada. Luego le dijo:

- La llave que perdí es la llave de la latita de sardinas.

Se hizo un hondo silencio. Ahora puedo imaginar que por educación algunos habrán reprimido sus risas y otros sus puteadas.
El almacenero fue adentro y salió rápidamente con un puñado de llavecitas de latas de sardinas, y se las entregó a la vieja, quien se fue sonriente hacia su casa...





Premio

Mis amigos Clara y Pepe (Los Chuquis) del blog Muchas Gracias (Humor Casero) tuvieron la generosa buena onda de regalarme este bellísimo premio que hoy agradezco aquí:



Vieron qué hermoso es!!! Estoy re contenta con mi regalín!!!
Cómo? Que a quién se lo doy?? A nadie!! Este me lo dejo para mí solita, ji ji ji ji



lunes, 7 de diciembre de 2009

Terapia

He decidido recomenzar terapia. Porque a veces hace falta. Porque hay momentos en los que se necesita ayuda...
Estoy haciendo los trámites.
Aún no conozco a mi futura psicóloga. Pero hablé con ella por teléfono. Su voz me resultó calma y agradable. Tiene voz de mujer madura, lo que me dejó muy tranquila.



Tengo un prejuicio terrible hacia las psicólogas recién recibidas.
Como todo prejuicio, no tiene ningún argumento válido en el que apoyarse... Pero bien dicen que el que se quema con leche, cuando ve la vaca, llora.
Mi temor se basa en una mala experiencia, y no sé por qué cuestión, al generalizar le adjudiqué la ineptitud a la poca experiencia.
Sí, sí, ya sé muy bien que existen excelentes profesionales recién recibidos, así como experimentados desastrosos. Pero una siempre hace lo que puede, y a la hora de elegir terapeuta no voy a intentar resolver este tema.


Qué cuál fue la experiencia negativa?
Les cuento:
Fue hace unos cuántos años, estaba pasando por una crisis fuertecita, y si bien por fuera todo parecía controlado y se me veía feliz... la verdad es que por dentro estaba destruída.
Decidí hacer terapia, buscar ayuda para cambiar y mejorarme. Tomar la decisión fue un paso importante que me hizo sentir poder sobre la situación. Soy una convencida de que para que las cosas cambien primero hay que hacer el cambio adentro y estaba dispuesta y comprometida a trabajar por esto.
Pedí turno con una psicóloga del listado de la obra social y esa misma tarde tuve mi primera sesión. Primera y última.
Escribir la frase anterior equivale a decirles que el asesino es el mayordomo, pero ya les había adelantado que se trataba de una mala experiencia.
Ni bien comenzó la consulta esta chica, quiero decir la profesional, me pidió que le hiciese un pequeño resumen de mi vida desde mi infancia hasta el presente.
Síntesis, a mí!!! Esta mujer me estaba pidiendo lo imposible!!! De todos modos, intenté sintetizar, y creo que lo logré.

- Mi infancia bla bla bla bla bla. Por ejemplo bla bla bla bla bla

El rostro de esta muchacha comenzó a entristecerse notablemente, se la veía angustiada, por lo que sin darme cuenta comencé a censurar algunos sucesos, suavizar otros, ponerle un poco de humor (negro) al relato...
Cuando llegué a mi adolescencia, la pobre mujer ya había terminado su paquetito de pañuelitos de papel y tuve que darle el mío.
Por más que intenté ponerle onda a la cosa, rescatar recuerdos positivos y hacer chistes, ella no paraba de llorar, angustiadísima, apretando sus manos nerviosamente y fumando cigarrillo tras cigarrillo.

Yo lo lamento -le dije- vos me pediste que te cuente. Y la verdad es que no creo que mi historia sea tan terrible.

- No tenés conciencia de tu sufrimiento-sentenció ella.

Me paré, le di las gracias, y le dije que no pensaba volver nunca más.

- Yo no te abandono -dijo haciéndose la importante, con un hilito de voz- La que se abandona sos vos misma.

Después del trabajo me fui a tomar un café con un amigo y le conté detalladamente mi sesión de terapia. Nos reímos tres horas seguidas. Pero pasó un tiempito bastante largo hasta que me animé en un nuevo intento de terapia.

Aún no conozco a mi futura psicóloga. Pero hablé con ella por teléfono. Su voz me resultó calma y agradable. Tiene voz de mujer madura, lo que me dejó muy tranquila.





viernes, 4 de diciembre de 2009

Tres Años de Candor !!!

Para octubre del 2007, luego de varias invitaciones de mi amiga para que visitara su blog, finalmente entré a ver de qué se trataba. Más que nada porque se festejaban sus primeros 100 post, y a pesar de no entender nada quise estar presente y celebrar su logro.
Fue mi primer contacto con un blog. Y este que pongo aquí, mi primer comentario:



Tal como dije en mi primer comentario blogueril, al poco tiempo abrí mi propio barquito. Y mi amiga estaba ahí, desde el primer post, alentándome a seguir y aconsejándome sabiamente:



Hoy el blog de mi amiga cumple tres años. Ese blog tan importante para mí, gracias al que existe el mío. Hoy "Yo quería tener Candor" cumple tres años.
Tres años de mantener la excelente calidad en cada una de sus entradas.
Tres años de brindar a sus visitantes bellísimos relatos, consejos con mucho humor y sentido común, videos y música de primerísima, y un espacio cordial en que podemos expresarnos, responder las preguntas que La Cando nos tira, reflexionar sobre algunos temas, o simplemente reírnos juntos.
Si todavía no lo conocen, se los recomiendo. Y estoy segura de que me lo van a agradecer.




Con motivo de los festejos del tercer año del blog, La Candorosa me ha obsequiado este bellísimo premio:



Pasará a formar parte de nuestra vitrina, en un lugar muy importante. El premio es hermoso, y estamos muy felices de haberlo recibido.
Me llené de alegría y orgullo al leer las palabras con las que me lo dedicó:


Aquí las palabras del amigo de Bruno, felicitando a La Candorosa por sus primeros tres años en la blogósfera: