miércoles, 28 de julio de 2010

Ley de Atracción


He decidido publicar nuevamente este post. Porque seguramente los nuevos amigos del blog no lo han leído, y quiero que sea un modo de presentarles un blog nuevo que me ha encantado y quiero recomendarles para que se sientan muy bien en sus vidas y cada día logren más de lo que desean para su felicidad.



Hoy decidí escribir sobre una ley universal que yo tengo muy en cuenta al vivir mi vida: La Ley de Atracción.
Si bien esta ley se hizo famosa a partir del libro y la película "The Secret", trata de verdades conocidas desde la antigüedad por distintos filósofos y pensadores que la estudiaron y pusieron en práctica.

Nada nuevo bajo el sol.
La Ley de Atracción está planteada en "El Secreto" con una visión muy yankylandia y orientada a conseguir sobre todas las cosas, éxitos materiales.

Si bien no acuerdo totalmente con el modo en que es planteada, y prefiero mil veces el pensamiento de Einstein al respecto, tengo que reconocer que gracias a esta película, esta ley se ha hecho accesible a todos, y con ella la posibilidad de usar nuestra mente y emociones para crear nuestra propia realidad, al convertirnos en un imán de lo que queremos atraer.



Los gatos naturalmente hacemos esto, sabemos muy bien que estar bien y sentirnos bien es el mejor modo de atraer mayor bienestar.
No perdemos oportunidad de relajarnos y visualizar nuestros deseos con gran felicidad, sabiéndolos concretados.
O no me han visto a mí, relamiéndome en mi siestita, saboreando la rica comidita de lata que unas horas más tarde mamá nos traerá de sorpresa???



Así como tenemos en cuenta otras leyes del universo y no salimos a caminar desde la ventana del octavo piso, pues la ley de gravedad haría lo suyo, y nos estrellaríamos contra el pavimento... Así podemos tener en cuenta esta ley, que describe la forma en que nuestras mentes creativas funcionan, y también las de los humanos. Y sembrar pensamientos positivos acompañados de emociones positivas, para que suceda en nuestra vida aquello que deseamos que suceda. Teniendo en cuenta esto, lograremos salud, felicidad, amor, amistad, absolutamente todo lo que queramos lograr.

Cuando yo estuve enfermito sabía muy bien que lo que tenía era grave. Pero si me enfocaba en mi enfermedad con temor a la posible desgracia, habría atraído aquello que temía.
En cambio, focalicé mi mente en saberme curado, sano y feliz. Y me sentía agradecido como si ya me hubiese sanado.
Esa felicidad por estar bien, es lo que hizo que yo esté tan bien ahora.



Las imágenes que mantenemos en nuestra mente, son el imán que atrae a nuestra vida lo que tenemos.
Repito que lo mismo sucede con la mente de los humanos, aunque a ustedes les tome más tiempo aprender a ponerlo en práctica positivamente.





Pero, ojo al piojo:
Si se piensa en lo que se teme, se atrae lo que se teme.
Si se piensa en lo que se rechaza, se tendrá más de lo mismo.
Si se focalizan los pensamientos en luchar contra algo, se dará fuerza a eso mismo con la energía mental que le enviamos.

Muy sabiamente, Madre Teresa dijo: "Nunca participaré en una manifestación contra la guerra. Si hay una manifestación a favor de la paz, allí estaré"
Porque el imán lo constituye el pensamiento enfocado.
No importa que yo diga que NO quiero que los vecinos de arriba arruinen mi siesta, o que detesto el rock a todo lo que da del pibe, o los patines de la niña corriendo sobre nuestro techo. Si me enfoco en este pensamiento, lo que conseguiré es más ruido de nuestros vecinos ruidosos.
Si en cambio me focalizo en imágenes de paz, felicidad y silencio que propicien mi siesta gatuna, y mi emoción es la de haberlo conseguido, seguramente me aseguraré una siesta tranquila, bella, agradable.

Es muy importante que la emoción que acompaña nuestros pensamientos sea positiva y de plenitud, como si nuestro deseo ya hubiese sido concedido por el universo.
Por ejemplo: Cuando yo sufría y sufría por el amor de Lulú mis pensamientos estaban enfocados en lograr su amor, su encantadora compañía...pero me enfocaba en esos pensamientos mientras mi emoción era negativa, de total sufrimiento, de carencia de amor, desde "el no tenerla conmigo"... Y todos ustedes saben muy bien cuál fue el desastroso resultado (Los que no estén al tanto, lean los post "Mi Pequeña Lulú" y "Lulú tiene un hijito")


Si estamos agradecidos por los maravillosos amigos que tenemos y disfrutamos de su amor, seguramente llegarán a nuestra vida más amigos maravillosos con quienes maullar a dúo y acariciarnos los bigotes.

Si en cambio dedicamos tiempo a pensar en aquel gato del vecino, que nos comió la comida, meó las flores del jardín y para rematarla nos hizo burlas desde la ventana... Adivinen qué?? Qué tipo de gatos llegarán a nuestras vidas??


Por eso les digo a ustedes que están leyendo esta nota, que piensen cosas lindas, que se sientan muy bien, que miren el videíto que he preparado para ustedes y estén muy seguros de que merecen aquello que desean, y que lo van a tener muy pronto, y así será!!


Videíto para sentirse bien:






Y ahora les cuento que hay un nuevo blog que tiene muy en cuenta la Ley de Atracción, y nos regala afirmaciones positivas para que trabajemos con ellas, que lo hagamos de un modo creativo y divertido, con fe y alegría, y podamos atraer a nuestras vidas aquello que nos haga felices.
El blog se llama TU MUNDO REAL y espero que quienes se sientan atraídos por la propuesta lo visiten.
Abrazo peludo y ronroneante a todos!!

Bruno Alexis

lunes, 26 de julio de 2010

Es preferible...

Hoy ha sido un día agitado. Lindísimo, pero agitado.
Entre otras cosas, ha sido un día de muchos llamados telefónicos, desde muy temprano.


Preparé mi café con leche y mi galleta de arroz, cubierta generosamente por queso blanco y mermelada y en el momento en que me disponía a desayunar sonó el teléfono.




La conversación me llevó un buen rato, y cuando volví me encontré con mi galleta de arroz sin el dulce.



Dudé. No recordaba si había puesto o no la mermelada. Pero evidentemente no lo había hecho, así que abrí la heladera y saqué el frasco, dispuesta a terminar de untar la galleta para desayunar como corresponde.

En ese momento volvió a sonar el teléfono, esta vez el celular, y tuve que dejar todo para atender la nueva llamada.

Cuando regresé, encontré mi galleta de arroz con un aspecto similar a este:




En una de las sillas se hallaba mi gato Charly, relamiéndose feliz con sus bigotes blancos.




martes, 20 de julio de 2010

A mis amigos




Felicidad en este día y siempre,
para todos mis amigos!!

domingo, 18 de julio de 2010

jueves, 15 de julio de 2010

Se Aprobó la ley!!



Desde hoy en Argentina,
todas las parejas que quieran casarse
pueden hacerlo!!





sábado, 10 de julio de 2010

Querido hijo

Querido hijo:
Te escribo esta carta para agradecerte el regalo que nos enviaste.
Nos alegra saber que en España te está yendo bien, a pesar de que trabajes tanto que no te quede tiempo para llamarnos por teléfono.
Te estoy escribiendo desde la computadora de tu hermano.
Vine a almorzar con ellos y traje una pasta frola para los chicos porque Diana nunca les prepara cosas ricas, pobrecitos.
Vine yo sola. La semana que viene le tocará a tu padre.
Acá está haciendo un frío tremendo y yo con mi reuma me muero de dolor. Ya cuando tengas mi edad vas a saber lo que es el reuma.

Gabriel, querido, tu regalo nos ha cambiado mucho la vida!! Justamente antes de ayer hablábamos de esto con tu padre.
Ya no imaginábamos llegar a tener ahorros. Tus cinco mil euros nos dan la tranquilidad y la seguridad que nunca habíamos tenido.
Quedate tranquilo, que los guardamos en un lugar muy seguro.



Trabajando toda la vida, nunca logramos juntar dos mangos. Vos sabés bien que todo lo que cosechamos fue siempre para ustedes tres, para darles una carrera para que les sirviera para un futuro.
No me quejo, logramos que nuestros tres hijos estudiaran y se recibieran, como si fueran hijos de ricos.

El único que ha sabido sacar el jugo a su título sos vos, Gabrielito, aunque le hayas hecho caso a tu mujer y se hayan ido del país, yo estoy muy orgullosa de vos. Sos químico y trabajás de eso. No como tus hermanos que han hecho cualquier desastre con sus vidas.

Ricardo, como siempre, trabaja de la mañana a la noche para darle todos los gustos a Diana.
Dice que no quiere ejercer como abogado, que terminó la carrera para no tener que aguantar mis quejas, pero lo que a él le gusta es el comercio.
Fijate vos, si son cosas para decirle a una madre!!
Yo sé muy bien que esas cosas se las mete la fulana en la cabeza, pero qué le voy a hacer, no me queda otra que callarme. Una madre sabe callarse para cuidar la armonía en la vida de sus hijos, aunque sufra en silencio.



Hoy cuando estábamos comiendo no aguanté más y les conté de tus cinco mil euros de regalo.
La fulana se puso blanca como un papel y estuvo a punto de decir algo, pero tu hermano no se lo permitió. Le mandó una de sus miradas que congelan...
Sacá vos tus propias conclusiones!!

Vos sí que sos agradecido!! No como la guacha de Nora, que me llama cuando se acuerda y no se acuerda nunca.
Ni siquiera sé dónde vive, podés creer?? La última vez que llamó habló con tu padre. Le dijo que estaba en Roma, pero en unas semanas se iría a otra ciudad y todavía no sabía a cuál!!
Te parece justo lo que hace esta chica?? Tanto sacrificio para que me estudie el magisterio, y al final se dedicó a hacer lo que quiso con su vida!! No hay derecho!!
Como dice la tía Ñata: Cría cuervos!

Pero vos no, Gabito, vos sos el único bueno. Siempre fuiste el mejor hijo.
Lástima que estés tan ocupado que te puedas comunicar poco y nada con nosotros. Pero vos no te preocupes, que yo soy tu madre y te comprendo.
El tema lo tengo con tu padre, que se pone muy mal extrañando y piensa que te olvidás de él. Vos sabés cómo es tu padre!!
Pero hay que agradecer que está muy bien, para la edad que tiene se mantiene muy lúcido y activo.
Tiene las plantas más lindas que nunca. Claro, es que ahora está más tiempo en casa. Con la cuestión de tus cinco mil euros, ya no podemos dejar la casa sola. Vos viste cómo está la inseguridad acá.

Por eso es que nos turnamos y venimos de a uno a comer en lo de tu hermano: una semana yo, otra semana él.
También vamos de a uno a las reuniones del centro de jubilados.
La semana que viene se casa la hija de Martita y ya decidimos que voy a ir yo y diré que tu padre está con dolor de cabeza y listo.

Como te decía antes, tu regalo nos ha cambiado la vida. Ahora tendremos tranquilidad en nuestra vejez y debemos cuidarla.

Cuidate mucho, hijo querido, te mando muchos besos y todo mi amor. Saludos para tu mujer.

Mamá.

sábado, 3 de julio de 2010

Un niño, un mono y un sueño.

De jovencita trabajé un tiempo en el negocio de mi hermano, de venta de plantas y animalitos.
Cuando acepté trabajar gratis para apoyarlo en su emprendimiento fue porque aspiraba a que cuando le comenzara a ir bien económicamente, me pagase un sueldo. Y también porque creía que de ese modo mi madre dejaría de atormentarme con sus variadas insistencias sobre cuestiones de mi hermano.

En ambos casos me equivoqué: Mi madre no cesa de atormentarme con ese tipo de insistencias aún en el presente y cuando aquel negocio empezó a dar dividendos, mi hermano puso un aviso en La Nueva Provincia, y de las muchas chicas que se presentaron terminó contratando a una muy bonita de hermosas caderas y andar muy sexy, que no veía diferencia entre un cactus y una diefembaquia y me llamaba por teléfono cada vez que alguien pretendía comprar una cotorrita australiana porque tenía pánico a los animales...

Entonces la tarada, es decir yo, salía corriendo por la puerta que daba a la vía, desembocaba en Amundsen hasta llegar a Corrientes con la lengua afuera de tanto correr, y llegaba al negocio para escuchar que los clientes se fueron porque tardó demasiado en llegar.

Como recurso de promoción se nos ocurrió organizar carreras de tortugas.
Todos los domingos en la vereda del local se habilitaba el tortugódromo y los pibitos del barrio venían con sus mascotas y sus abuelos.
El torneo duró un año, los chicos entrenaban a sus tortugas de los modos más insólitos y ellas corrían contentas y participaban felices.




El premio que llevaría el ganador del torneo era un monito llamado Pedro (sí, yo le puse el nombre) que observaba las carreras desde su jaula como sabiendo que ahí se jugaba el destino del que sería su hogar para siempre.

Uno de los chicos concursaba con Josefina, una tortuga de tamaño mediano y velocidad asombrosa.
Pablito entrenaba a Josefina todas las tardes y llegó un momento en el que ella misma pedía el entrenamiento cuando él se olvidaba.
Josefina era una tortuga mimosa, le gustaba que le toque el cogotito y si dejaba de hacerlo, ella misma se frotaba contra mi mano.
Los domingos lucía la "S" de Superman sobre el caparazón, una cábala que la distinguía del resto y hacía que tuviera cada semana más simpatizantes alentándola.

Cada tarde, después de entrenar a Josefina, Pablito venía a visitarme para saludar a Pedro, que generalmente estaba a upa mío, o agarrado de mi cabeza cuando yo estaba regando o acomodando plantas.
Pablito amaba a Pedro y Pedro amaba a Pablito. Jugaban juntos todas las tardes y se mimaban con un amor puro y creativo. Jugaban a las escondidas o se abrazaban y rascaban sus cabezas mutuamente de un modo muy tierno.




A mí me daba tranquilidad saber que seguramente Josefina ganaría el campeonato, porque Pedro necesitaba un hogar donde sentirse muy amado.
El único inconveniente lo constituía la mamá de Pablito, quien no quería al mono en su casa. Pero tanto el padre como los hermanos y abuelos lo apoyaban y estarían con él festejando el hermoso premio.
Ella ya se acostumbraría y terminaría amándolo muchísimo, seguramente...

El niño hablaba todo el tiempo de cómo sería su vida cuando por fin el mono se fuera a vivir con él, y de todas las cosas que compartirían.

Y llegó el gran día!! Si bien todos los participantes sabían que Josefina sería la triunfadora por su velocidad arrasadora, se presentaron con sus tortugas a participar en la final, que se vivió como una verdadera fiesta.
A mí me dolía la mandíbula de tanto inflar globos.
Un canal de televisión local había seguido el torneo con algunas notas en el noticiero del mediodía, y como correspondía, mandó un camarógrafo y un notero para cubrir el gran evento.




No faltó nadie, la cortadita estaba llena de gente: familia y amigos de los concursantes y barrio a pleno. Algunos trajeron sillas, reposeras o banquitos.

Fue muy emocionante, sobre todo el momento en que Pablito besó a Josefina y le dijo que la amaba. Todos sonreíamos emocionados.

Esa vez sentí distinto al barrer la vereda y juntar los papelitos de golosinas que los chicos habían sembrado. Saber que era la despedida hacía al trabajo diferente, y me di cuenta de que iba a extrañar los gritos de los chicos y sus risas, cada domingo.

Cuando estábamos con mi hermano cerrando todo, apareció Pablito con su mamá. Creíamos que vendrían al día siguiente porque su casa estaba llena de parientes que habían llegado del campo.
Pablito estaba raro, no puedo decir exactamente cómo, pero no era el mismo chico de siempre.
Cuando escuché a su madre preguntar si podía llevar como premio el valor del mono en plantas, entendí todo. O mejor dicho, no entendí nada.

Qué hacía que este niño, que había soñado con su mono todo el año, en el momento en que estaba por lograrlo, se quedase tranquilo viendo como su madre lo cambiaba por begonias?
Cómo este nene, que vi llorar escandalosamente por un paquete de figuritas, ahora estaba tan silencioso, sin reclamos ni llantos?

Cuando mi hermano le preguntó a la mujer cómo logró convencerlo, ella simplemente le pidió a su hijo que nos mostrara lo que le había regalado.
Del bolsillo delantero del mameluco (del "karting", como los llamábamos) sacó una pistola verde con lucecitas. Muy sonriente, nos apuntó y nos llenó de ruidos extraños que emitía ese arma de juguete.
Mi hermano se río. Yo me hice la muerta, payaseando, y desde abajo del mostrador le gritaba "me mataste, Pablito" haciéndome la gangosa, que era algo que al pibe lo hacía reír sin parar.

Y sí, me mataste, Pablito!

Lo sobornaron y el pibe se vendió. Así de simple. Así de triste.



El mono se lo terminamos regalando a un jubilado que lo adoraba y lo llevaba a pasear a la placita del Teatro Municipal. Se quisieron mucho y los dos juntos fueron muy felices.

Pregunto: Todos tenemos un precio? Cuánto vale dejar de lado sueños y principios?